La ansiedad en los niños.
¿Los niños y adolescentes sufren ansiedad?
Desde su nacimiento el hombre presenta respuestas de ansiedad, las cuales constituyen un medio de defensa innato, dentro del el repertorio de conductas normales. Ante un peligro, real o imaginado, nuestro organismo tiene un sistema de alarma que organiza conductas defensivas.
¿Es negativo para su desarrollo que presenten ansiedad?
En el niño la necesidad de descubrir el mundo es ilimitada, sólo la emoción del miedo puede funcionar como señal de alarma y como barrera contenedora frente a los peligros. Por lo que vemos, desde esta perspectiva, la ansiedad en los niños resulta saludable si no es excesiva o mantenida durante demasiado tiempo.
¿La ansiedad de un niño es normal o patológica?
Los tres tipos de temores más firmemente establecidos en la especie humana son:
a)miedo a los animales,
b)miedo al daño físico, y
c)miedo a la separación.
El recién nacido teme que lo alejen de su madre, perder el contacto físico con ella. A los ocho meses de vida el temor pasa a los extraños. Durante la primera infancia, los temores son despertados por los ruidos intensos, los monstruos, las tormentas, la oscuridad y la separación de los padres. De los seis a los doce años, los miedos más comunes son a daños físicos y al fracaso escolar; y en la adolescencia, al desempeño en las situaciones sociales, temen hacer el ridículo, o que su desempeño sea evaluado por los demás en forma negativa.
El nivel de desarrollo cognitivo (maduración), la intensidad de las respuestas de ansiedad, la frecuencia con que se presentan y el contexto que la despierta, son variables fundamentales en la distinción de la ansiedad sana o “mala”.
Como vemos, existen miedos evolutivos normales y esenciales para un buen desarrollo psicológico del niño
Miedos evolutivos normales:
Edades Miedos
0 a 1 año: Llanto ante estímulos desconocidos.
2 a 4 años: Temor a los animales.
4 a 6 años: Temor a la oscuridad, a las catástrofes y a los seres imaginarios (monstruos y fantasmas).
6 a 9 años: Temor al daño físico o al ridículo, por la supuesta ausencia de habilidades escolares y deportivas.
9 a 12 años: Miedo a los incendios, accidentes, a contraer enfermedades graves. Aparece el temor a conflictos graves entre los padres o al mal rendimiento escolar.
12 a 18 años: Temores relacionados con la autoestima personal (capacidad intelectual, aspecto físico, temor al fracaso) y con las relaciones sociales.
¿Los niños se preocupan? ¿De qué cosas? ¿Es saludable que se preocupen?
La preocupación es la anticipación preventiva de sucesos futuros más o menos probables.
El niño alrededor de los 8 años de edad adquiere la capacidad para poder pensar sobre el pensamiento; a partir de esta función puede comenzar a preocuparse excesivamente. Es importante para el desarrollo psicológico del niño que pueda adquirir capacidad para anticipar eventos futuros, y saludable que, de acuerdo a su edad, los pueda prever, para poder planificar su comportamiento.
Por lo general, los niños y adolescentes se preocupan por temas que giran en torno a sus vivencias:
-"¿Y si me va mal en el examen?"
-"Mamá y papá se pueden separar",
-"Juan se burló de mí"
-"Voy a parecer un tonto"
-"¿Y si me enfermo y me muero?"
Es saludable que el chico/a exprese los pensamientos que le preocupan, que generalmente giran en torno a hechos para los que no puede encontrar soluciones. Cuando estos pensamientos se traducen en estados emocionales negativos(se siente mal, triste, nervioso, sin ganas...), y en comportamientos problemáticos (agresividad, malas contestaciones...) o en sintomatología psicosomática (taquicardias, dolores de tripa, dolores de cabeza...), nos encontramos frente a un estado de preocupación excesiva que requiere de la intervención profesional
Desde su nacimiento el hombre presenta respuestas de ansiedad, las cuales constituyen un medio de defensa innato, dentro del el repertorio de conductas normales. Ante un peligro, real o imaginado, nuestro organismo tiene un sistema de alarma que organiza conductas defensivas.
¿Es negativo para su desarrollo que presenten ansiedad?
En el niño la necesidad de descubrir el mundo es ilimitada, sólo la emoción del miedo puede funcionar como señal de alarma y como barrera contenedora frente a los peligros. Por lo que vemos, desde esta perspectiva, la ansiedad en los niños resulta saludable si no es excesiva o mantenida durante demasiado tiempo.
¿La ansiedad de un niño es normal o patológica?
Los tres tipos de temores más firmemente establecidos en la especie humana son:
a)miedo a los animales,
b)miedo al daño físico, y
c)miedo a la separación.
El recién nacido teme que lo alejen de su madre, perder el contacto físico con ella. A los ocho meses de vida el temor pasa a los extraños. Durante la primera infancia, los temores son despertados por los ruidos intensos, los monstruos, las tormentas, la oscuridad y la separación de los padres. De los seis a los doce años, los miedos más comunes son a daños físicos y al fracaso escolar; y en la adolescencia, al desempeño en las situaciones sociales, temen hacer el ridículo, o que su desempeño sea evaluado por los demás en forma negativa.
El nivel de desarrollo cognitivo (maduración), la intensidad de las respuestas de ansiedad, la frecuencia con que se presentan y el contexto que la despierta, son variables fundamentales en la distinción de la ansiedad sana o “mala”.
Como vemos, existen miedos evolutivos normales y esenciales para un buen desarrollo psicológico del niño
Miedos evolutivos normales:
Edades Miedos
0 a 1 año: Llanto ante estímulos desconocidos.
2 a 4 años: Temor a los animales.
4 a 6 años: Temor a la oscuridad, a las catástrofes y a los seres imaginarios (monstruos y fantasmas).
6 a 9 años: Temor al daño físico o al ridículo, por la supuesta ausencia de habilidades escolares y deportivas.
9 a 12 años: Miedo a los incendios, accidentes, a contraer enfermedades graves. Aparece el temor a conflictos graves entre los padres o al mal rendimiento escolar.
12 a 18 años: Temores relacionados con la autoestima personal (capacidad intelectual, aspecto físico, temor al fracaso) y con las relaciones sociales.
¿Los niños se preocupan? ¿De qué cosas? ¿Es saludable que se preocupen?
La preocupación es la anticipación preventiva de sucesos futuros más o menos probables.
El niño alrededor de los 8 años de edad adquiere la capacidad para poder pensar sobre el pensamiento; a partir de esta función puede comenzar a preocuparse excesivamente. Es importante para el desarrollo psicológico del niño que pueda adquirir capacidad para anticipar eventos futuros, y saludable que, de acuerdo a su edad, los pueda prever, para poder planificar su comportamiento.
Por lo general, los niños y adolescentes se preocupan por temas que giran en torno a sus vivencias:
-"¿Y si me va mal en el examen?"
-"Mamá y papá se pueden separar",
-"Juan se burló de mí"
-"Voy a parecer un tonto"
-"¿Y si me enfermo y me muero?"
Es saludable que el chico/a exprese los pensamientos que le preocupan, que generalmente giran en torno a hechos para los que no puede encontrar soluciones. Cuando estos pensamientos se traducen en estados emocionales negativos(se siente mal, triste, nervioso, sin ganas...), y en comportamientos problemáticos (agresividad, malas contestaciones...) o en sintomatología psicosomática (taquicardias, dolores de tripa, dolores de cabeza...), nos encontramos frente a un estado de preocupación excesiva que requiere de la intervención profesional
Comentarios
Publicar un comentario