Un cuento muy interesante...
Las cálidas pelusas Erase una vez, hace muchos años, un lugar donde vivían dos personas muy felices llamadas Manuel y Andrea, que tenían dos hijos, Raquel y Antonio. Para entender su felicidad, tenéis que comprender cómo eran las cosas en aquellos días. Verás, en aquellos días a todo el mundo se le daba en su nacimiento una pequeña y suave Bolsa de Pelusas. Cuando la persona metía la mano en esa bolsa sacaba una Cálida pelusa. Las Cálidas Pelusas estaban muy solicitadas porque siempre que a alguien se le daba una Cálida Pelusa hacía que se sintiese completamente cálido y pelusón. La gente que no conseguía las Cálidas Pelusas regularmente tenía el peligro de padecer un dolor en la espalda que les causaba una gran enfermedad y la muerte. En aquellos días era muy fácil conseguir Cálidas Pelusas. Cuando alguien se sentía mal, podía acercarse a ti y decirte: “Me gustaría tener una Cálida Pelusa”. Entonces. Metías la mano en tu bolsa y sacabas una Pelusa del tamaño de la mano de un ni...